viernes, 26 de diciembre de 2008

a veces me hago daño
a veces me hago daño con las penas de los otros
a veces me suicido con tus penas
que se me agolpan en el estómago
como la mala digestión de una tormenta

hasta que sonríes
hasta que te desabrochas el nudo de la corbata
y paseas lejos de mentes cerradas
y te reflejas en los ojos de los niños
que juegan a la pelota
o a la vida fácil

pero tus dolores

que me llegan a mí como arañazos en tu cuerpo de luces
y los convierto en piedras sobre mi espalda
en el tic tac de mi bomba de relojería
y me provoco mi propia muerte
porque te imagino ahogado
en unos zapatos llenos de chinchetas

y
por eso
no encuentro mejor motivo
para el susurro de mis labios en tus labios:


vente
que yo te quiera
que yo te cuide
que yo te prometo


un mundo lleno de tardes felices








violeta, enero 09

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