vas vestido con una camiseta
que
es
mi ser que te abriga:
estoy descubriendo mil maneras de cuidarte
que sorprendentemente me gustan
no sé si ya me inspiran las palabras despeinadas
/ya no encuentro motivos
le dijo por la mañana al desperezarse/
ahora voy buscando
a las mujeres enamoradas que van por la calle
suenan sus pulseras
y se defienden de la lluvia
se ríen de la muerte que les habita de imposibles
cuando te quedas en mí tantos días
los ecos de mis piernas no cesan de bailarte
mi pelo se acostumbra
a revolverse en tus muñecas
y tengo toda una sombra preparada para sonreirte
qué hay del cuadro donde todos los gatos se parecen
en un intento de encontrase por la noche
tú tienes la cara llena de luz y de muecas de ojos enormes
apoyas tu frente en mi frente
y es cuando reconozco tus manos queriéndome por dentro
esas pestañas de tan cerca
en paralelo a mi silencio
que me huelen las caricias
que te abren por dentro como a un secreto profundamente bello
me pides amor infinito
lo haces cuando te resguardas en mi perfil dormido
preparado para acogerte
tal vez me inquiete la falta de seguridades
pero tú personificas mis ganas de crecerme en partes de mí
que había ahorcado con mi propio intestino
hay mil bicicletas
paseando de aire en aire
y no entiendo desde cuándo los sótanos
se quedan oscuros aquí adentro
ya no tengo el sueño de una pena retorcida
ya no lo tengo
y creo que soy capaz
de necesitarte
hasta un límite extremo
violeta, marzo 09