domingo, 28 de diciembre de 2008

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hace trescientos sesenta y cinco días
tampoco creía en un redentor
nacido en un pesebre
o sí
pero me empeñé en verlo como un
hombre
que se cubre con su albornoz cada mañana
al que la humanidad tituló como la solución
a sus miedos
y responsabilidades

porque somos débiles
y erramos


no sé si pequé de hiper realismo
o de escepticismo
pero mis héroes no usan capas
ni coronas de espinos
sólo despertadores por las mañanas
sólo la vida como lucha cotidiana

y hoy sigo sin ver más pesebres
que los cajeros automáticos llenos de vagabundos
pasando frío y hambre de cariños
comiéndose la nieve
como si fuera el manjar de noche buena

y tampoco me veía a mí misma
volviendo a pasear una navidad de gran vías
con las luces intermitentes
algunas como estelas mágicas de falsas estrellas
otras velas de colores llamativos que no alumbran
cruzando
la calle
de lado a lado
por obra y gracia de las tiendas más poderosas


por estas fechas del 2007
yo viajaba a Berlín
un día de Los Inocentes
sin entender nada
preguntándome sobre el desamor y la muerte

hoy sé
que el círculo de la vida es caprichoso
la navidad blanca de villancicos

ese cuerpo mío deslucido por el frío

hoy sé
que el círculo de la vida es caprichoso
y a veces se disfraza de vértices


todo puede pasar
en lo bueno
y en lo malo

hoy la navidad me sirve para comprobar
que también me auto resucito
sin necesidad de redentores








violeta
diciembre, o8

viernes, 26 de diciembre de 2008

Gloria Gil

"Mis amantes parecían
tumbados en la cama púas de peine.
Y a veces se reían
conmigo esperando la mañana,
oyendo cómo mis tortugas se caían,
haciendo ruido, de cabeza por su rampa.
Y acariciaban mi hombro.
Todo igual a ti.
Pero ellos, sorpresa y risa floja,
no me hablaban.
Qué placer en tus brazos,
tus labios directamente
al punto g de mi tímpano,
grandísimo
amor mío."
a veces me hago daño
a veces me hago daño con las penas de los otros
a veces me suicido con tus penas
que se me agolpan en el estómago
como la mala digestión de una tormenta

hasta que sonríes
hasta que te desabrochas el nudo de la corbata
y paseas lejos de mentes cerradas
y te reflejas en los ojos de los niños
que juegan a la pelota
o a la vida fácil

pero tus dolores

que me llegan a mí como arañazos en tu cuerpo de luces
y los convierto en piedras sobre mi espalda
en el tic tac de mi bomba de relojería
y me provoco mi propia muerte
porque te imagino ahogado
en unos zapatos llenos de chinchetas

y
por eso
no encuentro mejor motivo
para el susurro de mis labios en tus labios:


vente
que yo te quiera
que yo te cuide
que yo te prometo


un mundo lleno de tardes felices








violeta, enero 09
a veces me hago daño
a veces me hago daño con las penas de los otros
a veces me suicido con tus penas
que se me agolpan en el estómago
como la mala digestión de una tormenta

hasta que sonríes
hasta que te desabrochas el nudo de la corbata
y paseas lejos de mentes cerradas
y te reflejas en los ojos de los niños
que juegan a la pelota
o a la vida fácil

pero tus dolores

que me llegan a mí como arañazos en tu cuerpo de luces
y los convierto en piedras sobre mi espalda
en el tic tac de mi bomba de relojería
y me provoco mi propia muerte
porque te imagino ahogado
en unos zapatos llenos de chinchetas

y
por eso
no encuentro mejor motivo
para el susurro de mis labios en tus labios:


vente
que yo te quiera
que yo te cuide
que yo te prometo


un mundo lleno de tardes felices








violeta, enero 09
a veces me hago daño
a veces me hago daño con las penas de los otros
a veces me suicido con tus penas
y las hago mías
y resultan como una piedra colgada en la espalda
y son el tic tac
de mi bomba de relojería

justo hasta que sonríes
justo hasta que te arrancas el nudo de la corbata
y paseas lejos de cabezas malvadas
y te reconoces en los ojos de los niños
que juegan a la pelota
o a la vida fácil

hay ecos en mi cabeza
ecos que retumban y me traen pesadillas
que soy yo misma
provocándome la muerte
porque me imagino que te ahogas
en un par de zapatos llenos de chinchetas

y sólo
es que tus dolores en forma de cansancio
me llegan a mí como arañazos en tu piel de luces

son esas penas tuyas
de peleas
y de luchas sin posibilidad de salvadores
las que ponen el susurro en mis labios:

vente
que yo te quiero
que yo te cuido
que yo te prometo

un mundo de tardes felices





violeta. enero o9

sábado, 20 de diciembre de 2008


[metro de Barcelona]



casi es la hora de comer

me mira con sus ojos
de micro clima hasta en invierno
mientras yo me seco despacio
con la toalla del hotel
sin mis iniciales bordadas

y abro el balcón
para que la mañana
se cuele disimulada entre mis piernas
y el armario con puertas de espejo

sonríe orgullosa:
-no hace falta que te arregles-
me dice

termino de remarcar la línea negra de mis ojos:
-cómo sois las ciudades
que pensáis que nos vestimos nuestros trajes de fiesta
para pasear por vuestras calles-

cierro la puerta de la habitación
bajo los cuatro pisos de escaleras
mis zapatillas de deporte pisan la acera urbana

Barcelona me invade
ya
para todo el día





violeta, dice-08
(desde Barcelona)

domingo, 14 de diciembre de 2008

te tengo en la memoria
como un recuerdo de ojos azules
con nombre y apellido
y siento
que aunque pasen los años
tu nombre
pondrá nombre a mis futuras luchas
y serás el agua que cae de mis ojos
para regar balcones luminosos o despedidas
o serás las paredes
que den forma al hogar en el que convierta mi cuerpo
y serás mi escondite preferido cuando
pueda pensarte sin dolor
como la forma de tus cejas finas
el arco iris de la primavera de tu cara
o de tu sonrisa de dibujo de princesa
o del tinte rubio que quedó en el mueblecito del baño

sabes lo que te digo
que aún muerta
tienes las manos más madres que me han tocado
y tu voz y tus gestos
no caben ni en cien mil poesías

y que dejé de intentar entender la vida
cuando tú dejaste de tenerla





[para Julia]
diciembre 08

jueves, 11 de diciembre de 2008



[foto: Adrià]
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he abandonado el vicio
de merendarme cada tarde con pan y chocolate
y ya es una costumbre
paladear
ese olor que tienes en el cuello
que sabe
a tus manos cuando se esconden
mi muslo arriba
y entonces se parece
al sabor de tu lengua cuando me atrapa
y me convierte en tu alimento

y hasta he dejado de pensar
que los calcetines sean imprescindibles
total
reciclo almas por los cuatro lados
en ese viejo truco que nadie reconoce
así que voy descalza de remiendos
con las pantunflas en las manos
y pisando hojas secas
y notando tu sabia
tus rodillas construídas con hilos de estambre
que se convierten en troncos
cuando el frío arrecia
y entonces me arropas con tu pistilo

/el vértigo es una paloma mensajera
que se equivocó de dirección
o de mensaje/

para qué quiero
anillos
plata
abrigos de barro
o de escamas
si prefiero ir desnuda de costillas
que se me vea el esternón a dentelladas
regalar mi piel a los que se han cansado de esperar
la suya propia
en definitiva
tenderme en la cama
para que tus labios me coman


renuncio
a las carreras de dolores
a las misas cada fiesta de guardar
renuncio a los acentos cerrados en cada palabra
a las calles empedradas de miedo
al mundo que es redondo por no ser pentagonal


a arrancarme lunares en la sombra


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y que no me falte
a lo que no renuncio
que nadie me quite
que nadie me impida

hacerme mi casita del bosque entre tus ramas
jugar a médicos dentro tu ombligo
inventarme las cosquillas de los lunares de tu pie

respirarte desde dentro
buscar la luz en tus vasos capilares


quererte con toda
esta
mi vida
durante toda
esta
la vida

.
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[para Adrià
tantos otros versos pero estos hoy especialmente

por ser el hogar que quiero habitar
y la miopía que hace que mis ojos vean
y mi circunstancia totalmente estructural

feliz cumpleaños]


violeta. 11 de diciembre de 2008