viernes, 26 de diciembre de 2008

Gloria Gil

"Mis amantes parecían
tumbados en la cama púas de peine.
Y a veces se reían
conmigo esperando la mañana,
oyendo cómo mis tortugas se caían,
haciendo ruido, de cabeza por su rampa.
Y acariciaban mi hombro.
Todo igual a ti.
Pero ellos, sorpresa y risa floja,
no me hablaban.
Qué placer en tus brazos,
tus labios directamente
al punto g de mi tímpano,
grandísimo
amor mío."

3 comentarios:

isabel dijo...

mua!

Lluís P.M. dijo...

me ha encantado. un abrazo!

Adrià dijo...

Joder Glória lo tiene.
No?

Yatedigo!

hasta mañana preciosa!