jueves, 27 de septiembre de 2007


no escribo porque quiera justificarme
ni por llamar atenciones
tampoco por buscar un desahogo
sino porque mis dedos son tres pulpos
y los golpeo violentamente contra el folio salado de mares
huérfanos de acantilados azules
para que pierdan de una vez el conocimiento

y no escribo para demostrar nada a nadie
ni para enseñarme en un ejercicio de
a pesar de todo sigo aquí
con las costillas un poco más astilladas
y echando en falta tu palabra
escapándose los arañazos
que dirigieron con permiso
mis manos a mis piernas
durante dos noches enteras
pero sigo aquí

porque sé que aún me queda un espacio que proteger
y algún otro que recuperar

reconozco
que a veces los ojos se me llenan de niebla
y regalo dolores fortuitos
pero igual voy a rescatarte
en el día 25 donde ayer morí infinitas veces
antes justo de ahorcarme con tu imagen en aquel fondo de focos
y prefiero que te quedes tú rellenando el vaso
y yo marcharme
seca
de sed y de frío
y con la misma ropa mojada

soy de las que se quema por dentro y a solas
soy de las que se arranca lunares porque provocan

pero soy a pesar de los pasos en falso
de lanzarme sin red al vacío
soy aunque ya se me niegue
otras tantas veces
tres
justo cuando rompe el alba
y soy
a pesar de mi escondite

/pero reconozco
y es cuando escribo/

Violeta, sept-07

martes, 25 de septiembre de 2007

hoy día 25
he muerto de dolor infinitas veces
mis piernas ahora son zancos de cera quemada

sólo quiero volver a acariciar
tu pelo liso y recién peinado




Violeta, sept- 07

jueves, 20 de septiembre de 2007

resumiendo
[dos pares de poemas cortos]


[I]

/Roce:
ahuyentar el cariño
cuando
sólo eran ganas de agarrar los tentáculos a las montañas de carne
sin otras pretensiones
y labios veneno
absorbiendo lujurias y otra vez las ganas/

[II]

No me quiero olvidar nunca
de cómo quererte
de cómo

porque tú tienes los ojos
y la piel
y la Luna en los capilares
que yo quiero
para coser mi cuerpo
de otras balas
de más golpes
de otros disparos

de otros


[III]

yo no tengo la voz:
tú me la inventas
cuando me dices que la tengo

[Para Alberto, el cuco del Buko, el pequeño saltamontes ... ;)]


[IV]

en francés

a veces me despido a la francesa
porque me quedaría todas mis mil y una noches
enganchada a la copa de absenta que no bebo
y a las palabras tuyas
que sí bebo
y que me reafirman en la impresión
de que sigo sin saber a dónde voy
/aunque cada vez lo sepa más/
pero que me da igual
que no me importa
porque puedo seguir apareciéndome en la barra
y escondiéndome detrás del verso
cuando llega la lluvia
y entonces
abres las puertas para que me resguarde

[Para Carlos Salem, porque ayer me emocionó]


Violeta, sept-07

domingo, 16 de septiembre de 2007

quererte eternamente

a veces
me da por quererte eternamente
y asumo
desnuda y serena
que cada vez que aparezcas
se arqueará
mi espalda
para dejar hueco para tus brazos
y el eco que dobla mi abdomen
se llenará por un momento de tu caricia templada

y voy a ser como la gata en celo
cuando me miras
y dejo de tener hambre
y no se me ensucian los pies
del camino
y el barro se me despega del último latido
y tampoco recuerdo haber pensado
nada más bello
como quererte eternamente
a ti
y a lo que venga enganchado en tu media tarde
como una pena mal curada
un insulto resguardado y sin respuesta

tú lo tienes
eso
que
me recorre la médula a borbotones silenciosos
tú lo tienes
a pesar de la distancia
de una
no
vida
juntos
pero sí en común algo más que un par
de puntos suspensivos

cada vez que te vuelves
y te quiero eternamente
pienso
que nunca podría haberlo hecho mejor
y que me quedo con tus ojos
para una piscina de lluvia
y de espejos
y de peces manta

y de tierra salada para nadarla

te quiero eternamente
pero pausado
y sin esperar nada a cambio
aunque te dé miedo
aunque sé que así doy miedo
yo sigo paseando la calle Fuencarral abajo
porque todo ésto consiste
en quererte
un domingo por la tarde
de cañas en el Rastro
y también en el beso de otro

y saber que hubo un tiempo
en el que nos quisimos eternamente
porque las horas
/aun inmortales/
decidieron morirse de placer
a la sombra de tu arrullo


Violeta, sept,07

martes, 11 de septiembre de 2007

pasa gente
y huele a ti
pero no eres tú
porque nos olvidamos justo a tiempo
para cruzarnos por la calle
y no poder darnos cuenta




Violeta, sept-07

martes, 4 de septiembre de 2007

Conveniencias

no te convengo porque no soy otra de las tantas
porque las otras tantas tampoco quieren ser esa
porque querrían ser yo cuando me espías

no te convengo
ni a las diez de la noche
ni a las tres de la mañana
ni a la hora del desayuno

ni en jueves
ni en fines de semana

porque vas a seguir viéndome
siempre
la espalda igual de tersa
y vas a tener las mismas ganas de
acariciarme
y remangarme el pantalón
para mirarme por ahí abajo

porque conmigo se hace el amor
a zancadas
y volteretas
y por espasmos

no te convengo
porque tengo las uñas largas
y las piernas flexibles
y muerdo cuellos
porque sé hablar demasiado bien
y lanzo suspiros sugerentes al oído
y te crees que te estoy contando verdades

no te convengo porque te divierto
y te delirio
porque te descuidas y me miras
de esa manera
y me hueles el pelo
y te enredas en sus nudos
porque te propongo conversaciones interesantes
y caminar a mi lado ha sido tu gran descubrimiento
porque sabes que podría ganarte todas las partidas

porque
al mismo tiempo
conmigo no puedes jugar a las damas
porque sabes que yo estoy en una dimensión aparte

y porque podrías llegar a enamorarte

por eso no me convienes

Violeta, sept-07.

lunes, 3 de septiembre de 2007




Madre

sé que mi madre traga chinchetas cuando me dice "cuídate"
y que me pone las manos en los hombros para que no siga creciendo

aunque hace mucho que no cambia mi talla de zapato
y llevo midiendo uno setenta y seis desde que no me quedan cortas las camisetas
para ella crezco cada vez que escondemos entre las dos
mi primera cana
en mi flequillo
ya no soy rubia como cuando hace quince años

ya puedo decir
hace veinte años
aunque me empeñe en seguir pensando
que los catorce
aún pueden sorprenderme una mañana al levantarme

a mi madre le voy avisando medio en broma
de que no me voy a casar en una iglesia de techos altos
pero que si un día me da por inventarme una boda celebrada
por un poeta loco
y en un bosque de estrellas fugaces
me pondré su vestido blanco roto
que tiene guardado en el altillo del armario
aunque tengamos que meterlo con calzador
entre mi espalda y mi cuello

mi madre y yo somos bien distintas
aunque me emociona pensar que hemos pasado momentos tan iguales
y que hablamos de Marrakech con el mismo conocimiento
y hemos superado montañas rusas gigantes
y vértigos

teme el día en que me haga el tatuaje con el que amenazo
y siempre me descubre un nuevo pendiente
aunque lleve los mismos desde hace diez años
pero me agarra de la cintura y me dice
que tengo unas piernas para escalar horizontes

y además me abrazó tanto en aquellos momentos
y supo consolarme tan bien desde el silencio
que hasta las alegrías son más alegres
y con ella nunca me he sentido hija de nadie

hija pero también persona

soy persona
persona de su persona
pero yo misma
hija porque me reconozco en sus manos
y en que estoy aprendiendo a ser valiente

pero persona
persona gracias a su persona

mi madre sabe
que yo quiero en mitad de enormes batallas
y desquiero en tempestades gigantes

y en muchas ocasiones no coincidimos en conversaciones
pero sí en butacas de cine
y en compras
y en discusiones
y en alfileres con los que sujetarnos la risa

y en miradas desde esos ojos que ya observo distinto
que han estado ahí para reflejarme tantas veces
y años
en madrugadas de dejar encendida la luz del baño porque el miedo
en paseos en coche tarareando canciones inventadas
en una Venecia que descubrí a su lado

pasa el tiempo
y los roces son inevitables
pero hasta sirven para darme cuenta
de que yo quiero ser como ella cuando
invite a mi hija a comer sopa de arroz

ella quiere que me cuide la espalda
y que no siga adelgazando porque me lo nota en los brazos
y nunca acabará de entender mi mezcla de puntos y rallas
y mis zapatillas ya sin suela
y tampoco mi reticencia a vivir en un piso comprado
porque ahí andan los veintisiete
/hasta yo misma me lo recuerdo/

pero sonríe cuando le propongo
dejar todo e irnos
las dos juntas
a vender piedras pintadas en la playa

Violeta, septiembre 07