a veces me hago daño
a veces me hago daño con las penas de los otros
a veces me suicido con tus penas
y las hago mías
y resultan como una piedra colgada en la espalda
y son el tic tac
de mi bomba de relojería
justo hasta que sonríes
justo hasta que te arrancas el nudo de la corbata
y paseas lejos de cabezas malvadas
y te reconoces en los ojos de los niños
que juegan a la pelota
o a la vida fácil
hay ecos en mi cabeza
ecos que retumban y me traen pesadillas
que soy yo misma
provocándome la muerte
porque me imagino que te ahogas
en un par de zapatos llenos de chinchetas
y sólo
es que tus dolores en forma de cansancio
me llegan a mí como arañazos en tu piel de luces
son esas penas tuyas
de peleas
y de luchas sin posibilidad de salvadores
las que ponen el susurro en mis labios:
vente
que yo te quiero
que yo te cuido
que yo te prometo
un mundo de tardes felices
violeta. enero o9
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