miércoles, 22 de julio de 2009



"Chick, chick, chick"


Hoy, a una hora tan intempesitiva como son las 8 de la mañana, iba yo camino del trabajo, ausente, dormida, melancólica, hasta triste y cabizbaja, sin fijarme más allá de dónde poner mis pies achancletados, sólo oyendo el breve rumor del trinar de los pájaros amenizando la banda sonora habitual de la ciudad, cuando no he podido más que despertar sobresaltada, abrir mis ojos miopes de par en par, retirarme las legañas de la cara y aguantar un grito ahogado y angustioso.

Delante de mí había un chica alta y delgada, con el pelo largo y liso bien peinado sobre su espalda; vestía una falda corta.... (Ojo, no hago esta descripción física de la chica por gusto o de manera intrascendente ...) que caminaba deprisa, supongo que también en dirección a su lugar trabajo. O a la piscina. O a desayunar porras con cafelo...

Adrià: Demasiados estímulos para un obrero sobreexcitado criador de ganado; no lo digo por su aspecto, lo digo por su manera de comunicarse... "chick, chick ,chick", o lo que es lo mismo: "quién te pillara meando".

Vio: Es decir, ha emitido un sonido gutural entre eructo con aliento a panceta...

Adrià: Dice Vio que le da un poco de cosa que se malinterprete el tema este de los obreros y las rubias, pero yo creo que ... qué nos contamos? querida Rubia: alguna vez te gritó "Chick, Chick, Chick" un broker ganadero del Ibex 35?...ya con esto...

Vio: Bueno, pues sí, un poco de cosa me da... que parece que ..joder, pues habrá obreros que no emitan ese tipo de reclamo sexual hacia las mujeres, pero... este NO.

La cosa es que yo me he despertado de pronto de mi pereza matutina. La chica que ha recibido las muestras de cariño -y profundo respeto- por parte del trabajador de la construcción o del oficial de segunda del noble oficio de hacer casas ... ha girado la cabeza hacia su derecha, desde donde provenían esas llamadas románticas. Y creo que ha seguido andando por no escupir al caballeroso Romeo que a esas horas le estaba dedicando poemas de amor al oído. Sugerentes. De Amor Verdadero. Vamos.

Chick, chick, chick.

Como si llamase a la oveja descarriada. Y nada más.

Adrià: Claro, claro, claro, versión femenina del temita. Os puedo hacer una lista de rubias que a las 8 de la mañana parecen de lo más inocentes y que son lobos feroces a las 10 de la noche... yo empiezo a pensar que el obrero se jugó el físico!!, que en Madrid las rubias muerden!....

Vio: Todo esto YA lo sé.

Total. Que si NADIE me vuelve a interrumpir aportando su opinión sesuda y reflexionada de los hechos (que por cierto, ¡no ha visto!) pues continúo:

No se trata de una versión femenina, ni mucho menos de un alegato feminista. Pero... ¿por qué estas cosas pasan sólo en esta dirección: hombre --> mujer?
(¡Por cierto, que no he dicho en ningún momento que la chica esta fuese rubia!)

Bueno, pues yo he ejercido de "panfletera" y de concienciada como la que más, y he decidido que si el estupor no dejaba actuar a la víctima de tal acto de .... asquerosez, yo debía hacer algo. Y siempre lo hago cuando presencio estas cosas. Al pasar yo delante del hombre que en su fuero interno siempre ha querido ser pastor de rebaño y acabó siendo "hacedor de casas", he caminado más despacio y le he mirado de arriba a abajo. Él ha puesto ojos de quererme hacer a mí también el pastoreo.

Pero me he adelantado: "¡¡¡¡¡¡¡CHICK, CHICK, CHICK!!!!!!!". Le he dicho alto y clarito.

¿Qué se siente cuando alguien se refiere a ti como si fueses la oveja Dolly? (con todo mi respeto y cariño a los animales y a la susodicha oveja)

Por favor. Repito, no quiero que esto sea un alegato feministoide. Hasta lo trato con humor. Pero a estas alturas del siglo XXI -donde, por cierto, se está recordando que hace 40 años llegamos a la Luna- ¿cómo se sigue "chistando" a las mujeres por la calle de esa manera?

Adrià: Por partes, el obrero ahora tiene algo que contar en el bar...Y, fijo que era rubia, pero fijo, fijo!!!!, En la misma dirección????? oye cuore, que aquí a uno le metieron mano en conciertos, le tocaron el culo en garitos y ya sé que es un poco "pisto", pero créeme, las mujeres son terribles!!!!!!, y más cuando están más de una!!!...de todas formas a mí "chick, chick, chick". Me parece que esta person topó con el poeta de la construcción, lo normal es "¡cordera!" o "¡vaya piernas, ¿a qué hora abren?!"... ¡por no decir cosas más soeces en un blog literato como este!.
¡Qué coño!, que en el siglo XXI (este tema de la Luna...) las tipas tienen tanto o más peligro que los obreros de la construcción (en catalufo "paletas")...Por cierto que yo también te gritaría "chick, chick, chick", entre miles de cosas porque estás re-buena!! juas!, juas! y re-juas!

Vio: Sí, bueno, yo también te lo gritaría, pero ese no es el asunto que nos concierne! Además, quiero hacer hincapié en que la cosa no es que el macho fuera obrero... Y evidentemente, la igualdad va en todos los sentidos: también hay tías que tocan culos y tiran bragas sucias a sus ídolos de la música. Y me parece perfecto: si somos garrul@s lo somos tod@s!

El tema es este: "Chick, chick, chick". A las 8 de la mañana de un martes cualquiera de julio. Madriz.

¿Qué culpa tenía la chica de pasar a esas horas por esa acera de la calle... y además ser guapa...?

El hombre chasquea a su ganado. Agggco.





Espero que os haya divertido. Y os haya hecho reflexionar, aunque es un tema ya muy tratado.


Visto lo visto parece que no lo suficiente.







Seguid disfrutando del verano.



[Este diálogo se ha escrito de manera totalmente improvisada. De hecho, se ha convertido en diálogo de forma totalmente improvisada.
La historia es absolutamente verídica, y este texto es de denuncia, aunque siempre desde el humor]



Adrià y Violeta. Julio, 09.
Foto de Alvaro Herreras en Flickr.

sábado, 4 de julio de 2009





el tomate del Amor


A Lucas le dieron una pensión por vago. Sí, sí. Como lo oís. Me lo ha contado mi amiga cuando ha venido a comer. Pensión por ser vago. Del Ayuntamiento o de la Comunidad o de algún organismo oficial que no me ha sabido especificar. Unos euros al mes por dedicarse a... nada, básicamente. La novia o compañera o pareja, en definitiva, del tal Lucas, que es programadora informática y que tiene una infravivienda en Lavapiés que, por cierto, alquila, debe estar super contenta. Ella curra, pone la pasta y el Lucas se toca el mondongo y recibe una pensión. Además por vago. Ni siquiera ha hecho el esfuerzo de autolesionarse para generarse algún impedimento físico que le haga imposible el trabajar. Si soy vago, fardo de ello. Total, que la infravivienda de Lavapiés que la novia alquilaba la han derribado, han derribado el edificio, porque se caía a pedazos literalmente, vamos. Que ha suspirado de alivio cuando vio la escabadora. Por favor, que me maten de una vez. Y ahora la novia tiene que poner dinero para que le den una vivienda nueva de las que van a construir en el espacio vacío que ha quedado después de tirar el viejo edificio. Vaya tela. Y el Lucas de profesión vago.

Me lo ha contado mi amiga cuando ha venido a comer berengenas rellenas que tengo en la nevera desde el jueves noche, y que me han quedado que ni pintadas. Se hacía el segundo canuto y me contaba: es que menudo personaje es el Lucas, maja. Mira, ¿te gusta mi vestido?, me lo hizo mi madre de un pareo que me trajo una amiga de Tailandia. Te queda como un guante, te favorece un montón.

Cuando íbamos por la ensalada de tomate y cebolla (tomates que ha traído ella del huerto de su padre), me ha contado que el novio de su hermano tiene un padre de 72 años -SETENTA, recalca ella- que tiene una novia rusa de 22 años que ha tenido un niño de su novio formal. Y el padre además tiene una novia italiana de su quinta. Joder la peña. Y que todos ahí saben de los folleteos de los otros y los consienten. Joder la peña. No sé. A lo mejor podrían pensar en irse a vivir todos juntos. Seguro que les daban una pensión por frikis. Y yo, ya que estaba, me iba a vivir a la Toscana, a la villa que a la novia viuda le dejó su difunto marido.

Y bueno, que el novio de su hermano tiene un diamante de su abuela fallecida en la mesilla de noche, encima de una lentilla -de las de los ojos- y al lado de un paquete de chicles caducados. Y que cree que tiene otro. Yo me he echado otro trago de Bitter Kas, imaginarios el percal. O sea, que el novio de tu hermano tiene un diamante de su difunta yaya guardado en la mesilla de noche. Sí, dice ella, y ahora se lo ha dado a su sobrina como regalo de Comunión. Quedaron ahí en una terracita de Navalcarnero para hacer el traspaso. [Trago de Bitter Kas]. Y el novio de su hermano es abogado de pasta, pero ella que está pasando una temporada en la casa en la que viven ambos, no le ha visto nunca madrugar antes de las 10.30 de la mañana. Bueno, ahora el hermano está en Canadá. Le pregunto a mi amiga si tiene pensado volver a España y dice que está tramitando la nacionalidad canadiense. Así que pensamos que no. Yo le comento que teniendo un novio que guarda diamantes en la mesilla yo volvería. El novio tiene una perrita de pedrigrí, un bulldog francés de esos pequeños que tienen la nariz aplastada y que no pueden respirar, y va medio roncando despierta por la casa, además es alérgica a la carne y le encanta tomar el sol despatarrada en el jardín. Mi amiga, cuando la perra se acerca, le recuerda: tú y yo no somos amigas.

Mi amiga se levanta al baño y yo proceso toda la información. Saco una libreta y apunto las ideas claves.

Luego está Nelson, al que me amiga llama Nel, a secas. Se llama Nelson y un largo etcétera que no recuerdo. Nel vive en el sótano del chalet de Navalcarnero, realquilado, con el hermano de mi amiga y el novio -bueno, ahora con el novio del hermano de mi amiga, y mi amiga-. Nel y el novio del hermano -o sea, el novio de su compañero de piso- se van a la playa, a Levante, pero vuelven en seguida, porque por allí todo está caro. Ella les dice que no les ha dado tiempo ni a coger un tonillo moreno. Yo es que tomar el sol con el ladrillo detrás no lo veo, dice mi amiga, haciendo alusión a la cantidad de construcción a pie de playa que hay en esa zona.

Mi amiga, cuando venía para mi casa, ha ligado con un argentino en la estación de Renfe. Leonardo. Yo he pensado que no podía ser más típico. Mi amiga dice que tiene un imán con los frikis. Que cuando está sola y ve que hay un tipo solo ya se imagina el tema. El tipo se acerca y ella le dice: bueno, a ver qué me cuentas tú, si eres el más original de todos te invito a un cocido, aunque estemos en pleno julio. Pues el Leonardo argentino le ha dicho algo así como "qué hace una chica como tú en un sitio como este". Mi amiga le ha dicho que se currara algo más innovador y le ha regalado un tomate, de los que traía para la ensalada de la comida. El argentino le ha dicho que lo iba a secar. No sé, que se lo coma, ¿no? Me dice que le ha dado el teléfono y yo le pregunto cómo ve la cosa. Ella dice que le ha advertido: estoy soltera, sin compromiso, y sin ganas de buscarlo. Pero el otro yo creo que se ha hecho ilusiones con el tomate regalado.

Cuando estábamos comiendo las cerezas del postre le ha llegado un mensaje de texto al teléfono móvil. "¿Llegaste bien, linda?". El argentino.

Yo aquí veo futuro.

Lo que da de sí una comida relajada en casita un sábado de julio.






violeta. julio-09