quisiera tener la vida
del que no se preocupa
del que resiste el cansancio
y más tarde pierde el tren sin importarle
del que no se preocupa
del que resiste el cansancio
y más tarde pierde el tren sin importarle
hoy recorrí medio mundo sin darme cuenta
no pensé en las distancias
tampoco en la muerte
sólo me mostré solícita
ante los reclamos del amor y el viento
no pensé en las distancias
tampoco en la muerte
sólo me mostré solícita
ante los reclamos del amor y el viento
y supo la noche reconocerse despacio
bajo la edad de los pantanos
tratando de envolver el verano
en la única marca de la infancia
bajo la edad de los pantanos
tratando de envolver el verano
en la única marca de la infancia
las raíces no se arrancan
tampoco se pierden
ni las señoras con ganas
de lanzarse a los tejados
tampoco se pierden
ni las señoras con ganas
de lanzarse a los tejados
los dedos se mueven deprisa
contando estrellas
contando estrellas
a estas alturas del viaje
tengo ya
tantos kilómetros a la espalda
como llanuras siniestras
que atravesé sin luz ni rostro
tengo ya
tantos kilómetros a la espalda
como llanuras siniestras
que atravesé sin luz ni rostro
hoy era una tarde de parque
pero me vine aquí
a contarme a mí misma
que me merezco un jersey azul
y un espejo de nombres
y también
más de un poema
pero me vine aquí
a contarme a mí misma
que me merezco un jersey azul
y un espejo de nombres
y también
más de un poema
violeta, abril2016
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