jueves, 25 de marzo de 2010



(Imagen: Mediterráneo, de Teresa Medina, http://elnadadordeniquelfototesa.blogspot.com/)



mi trabajo me inspira
porque conozco las manos de la muerte
y me sigo sorprendiendo de
cómo
la gente quiere irse lejos a pesar de o por
precisamente
por
sin darse cuenta del a pesar

y espero nunca dejar de sorprenderme
ni hacerme una habitual del lado más tenebroso del ser humano
y no olvidarme de la riqueza que puede inundar la forma de una persona que resucita

la vida misma me inspira
acostumbrada

cómo a veces somos manchas de aceite
incapaces de abrir la boca para quejarnos
cómo somos
esas mismas manchas de aceite
viviendo la soledad en un vaso de agua que dispersa la grasa amarillenta
en burbujas aglutinadas
la diferencia de texturas
sobre todo
las densidades

y cómo hay que seguir dando explicaciones
viviendo la normalidad de una libertad pautada

así somos
esfinges en un palacio de arenas movedizas

pero las cosas me siguen inspirando
a fuerza de creerme yo misma una cosa
que no puede controlar ni hacer a su imagen y semejanza
los sueños ni las sombras
ni tampoco la felicidad expresa

a fuerza de desprenderme de la imagen de diosa empoderada

no me queda más en el bolsillo
que una gota de palabra y de estiércol
nada más
que un papel arrugado de alambre
y la inquietud ilusionante de seguirme de manera permanente
en un atajo hacia mí misma




violeta, marzo 10

3 comentarios:

Adrià dijo...

Menudo team!...

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Me sorprende especialmente la expresión en la primera estrofa del poema. Yo es que estoy obsesionado con que se den la mano en la expresión la experiencia verbal y la experiencia personal. Y me ha resultado interesante cómo lo has hecho ahí.