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me da miedo
acabar una tarde de sábado
viendo sofás
en un almacén de esos que llenan polígonos industriales
me da miedo que llegue el día
que deje de gustarme lamer
los lunares de tu espalda
que dejemos de contarnos sueños
que no sienta
eso
tan
eso
cuando caminamos cogidos de la mano
que no sé si te das cuenta
pero aprieto fuerte
para darme aún más cuenta
de la suerte que tengo entrelazando mis dedos
con tus cuerdas de guitarra
que tantas veces son caricias
que se cuelan por mi pelo
arrancándome malas hierbas
no quiero acabar comentando
los chismes de mis vecinas
no quiero rutinas que maten días bonitos
no quiero lunes que dejen de ser paseos en el espacio
y hago todo lo posible para que la vida
sea invierno cuando se obliga a ser verano
y no creo en que las amapolas tengan que florecer
porque sí
determinada estación del año
tengo miedo de que llegue la pereza
el conformismo
de que se me acabe la juventud que hoy tanto vivo
de no encontrar la magia en ver anocheceres
de que la ilusión no se refleje en tus ojos
tengo miedo
de acabar tiñéndome el pelo de rubio
para que no se me noten las canas
temo la noche que apague la luz
y deje de luchar por mi sonrisa
no quiero asumir lo normal y corriente
pero soy consciente
de que la vida también consiste en eso
y
que
eso
también me apetece
a veces tengo miedo
de comenzar a andar en línea recta
de no saber quererte como mereces
de dejar de ofrecerme sin nada a cambio
de que las cenas familiares se conviertan
en acontecimientos
donde sólo se saquen a relucir los trapos sucios
de empezar a esperar cosas
cuando ya aposté por sentirme participante
temo el instante
en el que deje de sentir la poesía
en el que no tenga nada que escribir
porque se me han secado las emociones
no quiero que llegue la tarde de domingo
en la que te pida que cuelgues las estanterías
ni curar mis tristezas
gastándome el dinero en ropa que ni siquiera me gusta
no quiero llegar a engrosar la lista
de generalidades cuando se llega a los treinta
me da miedo darme cuenta
de la distancia que me separa de mis padres
y de que el tiempo no se detiene
que de pronto me da por dormir la siesta
y de que trasnochar se me nota demasiado la mañana de un martes
no quiero arrancarme las arrugas con alcohol caducado
temo dejar de querer a mis amigos
no disfrutar del silencio que hoy me encanta escuchar a tu lado
dejar de pasear mis pies descalzos
porque toca limpiar el baño
no reconocerme tan tolerante como siempre creo
descubrirme en reacciones que siempre
me han chirriado en otros
llamar por teléfono a mi suegra
porque me ha gustado su regalo de Reyes
que deje de emocionarme un cariño
y prefiera un diamante engarzado
no quiero vislumbrarme distinta en mis propios principios
volver a castigarme
incidir en mi propio olvido
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supongo que esto pasa
cuando se teme
nuestra categoría de humanos imperfectos
supongo que esto pasa
cuando nos hemos acostumbrado a avanzar a trompicones
y llega otra vez septiembre
y pienso en la cantidad de septiembres que ya han pasado desde entonces
y que este
de verdad
hay ganas de celebrarlo
supongo que esto pasa
cuando la felicidad decide quedarse
y cuesta hacerse a su tacto
supongo que esto pasa
cuando me veo reflejada en tu sombra
y me veo tan bonita
que no quiero
volverme de pronto
intermitente
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violeta, septiembre 08
8 comentarios:
"de comenzar a andar en línea recta, de empezar a esperar cosas, en el que deje de sentir la poesía, ni curar mis tristezas... en ropa que nisiquiera me gusta, de que trasnochar se me nota demasiado" andamos espantados de que llegue el día en que dejemos de exigir lo que ahorita demandamos, de que alguien o algo nos corrija. A veces lo que escribes me parecen exigencias de un niño pequeño: por la fuerza, eso que no saben que puede faltar en el futuro.
PE-CI-O-SA
Vale ya me iré al Ikea solito…poetas!
Cuidado con el miedo, pero me da que lo sabes de sobras.
También se que no necesitas salvadores de Julietas.
te diré que mirar sofás es algo compatible y complementario a lamer lunares, creo yo. creo yo, claro.
Estoy con Gloria. Yo al menos lo hago complementario.
Por lo demás, tampoco quiero... algunas estrofas son esencia de vida. Me han gustado.
Besos y abrzos.
Nos veremos.
eso no te va a pasar
no tengas miedo porque eres muy fuerte
y si no te ayudo yo a lo que necesites
eso no te va a pasar
porque no te dejo yo
mua!
jodel
pero es que habrá que sentarse en algún lao
i luego,
lo que mola decirse
ves? este es uan mierda
y se come medio salon....
y de ese instante
hay veces que salen poemas
bso.
Bueno, parpadear no es malo
lo malo es dejar de hacer sombra.
Ir a por el sofá es horrible,
desgastarlo depende.
La felicidad empieza a raspar cuando
el tedio arrechucha.
Mejor será que las cosas sigan igual
y portarte como una perra
fiel en momentos,
perdiendo pelusa en otros.
Esas rutinas y esos paseos no dependen de la edad, dependen de las personas.
No sé tu, yo tengo 28 y hay gente de mi edad que ya está en esas tardes de domingo, tu lo estás??? Si no has empezado, no creo que empieces
Un besoteeee
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