ahora
que te echo de menos
me curo
aliñándome tus ojos con silencios
y esparciéndolos por todo mi cuerpo
para poder dormir
para que el catarro de vacíos desaparezca
sólo necesito tu calma
en forma de pastillas bajo tu lengua
entrando de puntillas por la ventana
/estés aquí
o en otro continente/
ahora
que suena la lavadora en la habitación contigua
que mis vecinos han dejado de gritarse
que alguien cuenta algo sobre la mejor forma
de cuidar las plantas en invierno
que tengo tu voz como murmullo de sobremesa
paseo
cuando ya no sé hablar en primera persona
observándome a mí misma
buscar tu mano peinándome
en ese impulso
tuyo
que acompaña tu forma de amasarme el cariño
que yo dejo encima de la mesilla
junto a tu tabaco y mis gafas rotas
ahora
que existen mares e idiomas de por medio
yo solo entiendo
de grandes pasos por las aceras nuevas
y las alas de un avión planeando
aprender a ser condescendiente
con algunos temores benignos
con un futuro sofá color granate
con las arrugas bonitas de mirarte tanto
y decirte por correo electrónico
hoy a cualquier hora de la madrugada
que esto
es sólo mi declaración de buenas intenciones
que sabes que llevo a la práctica cuando estás cerca
lanzada al mar que ahora nos inunda
como el mensaje en una botella
que
nunca
va a la deriva
violeta, septiembre-08
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