viernes, 3 de octubre de 2014


si no tuviese miedo pasearía
sólo pasearía buscando el sol reflejado en las cenefas
/no sé si mi cuerpo es amable
pero no quedó nadie para desvestir el desnudo/
y si no tuviese miedo sólo me sentaría
al borde del silencio convertido en espejo
dejaría la mente colgando de la ventana
sin importarme el futuro redefinido en incógnita

si no tuviese miedo no pensaría en heridas en habitaciones vacías
me dedicaría a contar el tiempo que me queda para otra sonrisa
y abrazaría el invierno con ganas de niebla
si no tuviese miedo me enfrentaría a lo que soy
simplemente
a lo que no puedo ser
a lo que me han dicho que debo encontrar

si no tuviese miedo olvidaría rutinas que recortan las alas
dejaría de pensar en frases hechas
y me daría un poco de tregua en mis propios castigos

pero la poesía está amarrada de mis ojos
y me recuerda la distancia que existe hasta el vacío

porque si no tuviese miedo
yo ya hubiese cortado el hilo, hubiese matado la angustia
hubiese decidido la vida

pero el miedo está ahí
creando confusiones y no dejándome pasear hasta el mar
no dejándome volver a creer en mis manos fabricando estrellas
impidiendo que piense en cada día como la oportunidad otorgada

si no tuviese miedo pasearía
sólo pasearía hasta encontrarme

1 comentario:

18 susurros del viento dijo...

Encontrarte sin buscarte para entenderme y encontrarme.
Y es que leerte así, a modo de buenas noches, es de las mejores formas de poner punto y final a un lunes.