miércoles, 14 de marzo de 2012


(El grito, Eduard Munch, 1893)

salir

cómo debe ser vivir en esa caja de cristal
donde todo se derrumba al mínimo
estruendo
dejarse perder ante el riesgo de la enfermedad de la
vida
sin rozar los pomos de las puertas
las lágrimas del otro
las propias
descubrir en el fondo del cajón una sensación
de locura manida
quererse en un hijo pero ser incapaz de asumirlo

y mañana cuando salga el sol
pensar que van a hacer falta más pastillas
y universos de colores

qué hay detrás de no querer crecer
qué se busca en el silencio provocado
qué daño se quiere hacer al otro

los zapatos están rotos
los ahogos
también

ver cómo se encorban la espalda y la lucha
no querer salir del agüjero
cuando yo sé que se puede

sólo hay que andar sin titubeos
y saber que en el fondo

habrá ceniza


violeta.marzo2012

2 comentarios:

Ramón F. Prada dijo...

quizás hay placer
quizás haya placer en el dolor que se infringe

Tesa Medina dijo...

Uf, Violeta, muy bello el poema en su forma y tremendo en su contenido.

Siento fascinación por la locura, tanto como temor. ¿En qué momento se cruza la línea hacía el otro lado?

Un beso,