[paraísos temporales]
tú y yo bailamos sobre el Bósforo helado
y había alguien que sonreía desde el puerto
mientras repartía bocadillos de pescado a los niños
la civilización se agolpa en las muñecas
y hay edificios colocados como piedras arrastradas por el viento
al borde del camino
en las manos de las mujeres
ellos están ahora en el momento de la esperanza
y viajar allí es comprobar
que no siempre el paso del tiempo corrompe la vida
son otros los que llegan y no pueden demostrar nada
sólo que el hueco entre oriente y occidente
es algo más que un barco que va a la deriva
la pobreza a veces se tiene en el alma y no en las calles
había ruido de alegría, tiendas de diseño entre adoquines levantados
y la sencillez de los que viven siempre en una calma revoltosa
todos nos parecemos justo en ese vértice
en el de los zapatos desgastados
o en el del idioma imposible
la nieve vistió de frío la cúpula de Santa Sofía
y dentro alguien se refugiaba al calor del silencio
podía recorrerse el camino de la paz entre sus lámparas
hasta llegar al infinito y no querer salir nunca
tú y yo estábamos al otro lado de Europa
ese espacio ahora sin identidad y quién sabe si futuro
tú y yo estábamos queriéndonos a los ojos
refugiados en lo que ofrecen los paraísos temporales
sabiendo que a la vuelta volvería a haber periódicos
injusticias, violencias, locuras
y una especie de tierra nuestra
que genera desidia el volver
y también miedo
violeta. Febrero 2012
Imagen: Adrià Navarro. Barcos en el Bósforo.

2 comentarios:
...pues sí, las cosas por esta Españñña nuestra están en un plan que..¿por qué no quedarse siempre en la contemplación de esos paraísos temporales? :)
bueeeeno, pero aquí nos hacéis falta... que conste
¡un besote!
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