viernes, 22 de agosto de 2008





/diezdías/

te he visto llorar niños por los ojos
en una noche en vela cargada de miedo
pero también de humanidad explotada
y de silencios compartidos
temores mitigados
con caricias acostadas
con abrazos horizontales

te he visto sonreír en una piscina de agua salada
saltándote las reglas
que no convencen con sus explicaciones
y haciendo del juego una carrera perenne
hacia el espacio que nos promete una felicidad sin barreras

te he visto fotografiar anocheceres extranjeros
hacer de mis piernas un río deshecho en tu cuerpo
formar parte del paisaje más bonito en los paseos
jugar a la confianza con tu voz rota
y la sinceridad sangrándote la sangre
tan cerca que mi sombra
era el eco de tus pasos y tu calma

dejándote tu máscara de fuegos artificiales
en el borde de mis rodillas apagadas de lluvia

te he visto quererme
sin disimular la eficacia de tus ojos
en el resultado de saber esconderlos justo cuando
ya no se puede
decirlo más alto sin palabras

te he visto mecerme canciones elegidas por algo
contándome los dedos
y soñándome cada mechón
las manos quietas en los hombros

escribiéndome caminos de luces
te he visto
recibiéndome con bocas abiertas
te he saboreado
bailándome la diversión en los espejos
te he sentido

feliz de hacerme real en tu espacio
te he descubierto


.
.
.


y
te he visto
romperte
definitivamente

conmigo





violeta, agosto-08

5 comentarios:

Anónimo dijo...

y yo creo, violeta, que te vi y nos conocimos en el bukowski hace un par de años

un beso,

santiago

Anónimo dijo...

http://sixblacktears.blogspot.com/
(lo que se puede vivir con-sin él a la vera...) su guitarra da para más de veinte lloreras que no se casan por los ojos.
siempre siempre precioso.
el otro día me salías
así como por la boca en forma de admiración, y me doy cuenta
-buscar la comodidad
son mapas en poemas
y tardes de cuaderno

mil besos tía

el_hombre_que dijo...

te he visto venir cuando te ibas, y en silencio del adiós decir hola sin palabras...

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Tesa Medina dijo...

Y es que diez días dan para mucho, si se llenan los silencios con miradas, se comparten lunas y amaneceres, se abren los poros de la piel y se cierran los ojos, confiados.
Diez días para confirmar presentimientos y sensaciones y que te apetezcan diez días más, y otros diez y después ya se verá…

Un abrazo, poeta.