
/gente en el metro de Nueva York/
people
hay tanta gente sola que entretiene
su boca vacía
en la esquina
de la hamburguesería imitación años sixties
o en la tienda de Todo a un Dólar
/todo lo que no sirve para nada
pero llena soledades con artículos de broma/
hay tantos que parece que siempre han desistido
de sentirse alguien
en esta ciudad
llena de alcantarillas que parecen personas
respirando el humo de los otros que mueren
solos
en sus lofts de diseño
y álguienes que se cruzan en los ascensores del Rockefeller
y se dicen
... ojalá que el mañana no decida odiarte ...
en trece idiomas distintos
y van vestidos inapropiados para un invierno tardío
en el marzo neoyorkino
y llevan gafas pasadas de moda
pero que ayudan a rescatar pasados que no fueron suyos
y así ven todas las plazas
cuadradas
a su manera
calladas
aún más solitarias que sus camastros vacíos
con sábanas sucias y amarillentas
y recorren las calles pensando
que las cabinas de teléfonos son una buena forma
de mantenerse unido al mundo
y marcan el cero
pero comunica
y hacen cola para un muffing de pasas
esas personas que hablan a medias por si acaso
que deciden pedir limosna
en el hall del metro de la Estación Central
cruzan de Brooklyn a Manhattan a la pata coja
se abrochan la cremallera
se ahorcan con los cinturones
y olvidan
que
aquí
la noche
tampoco significa lo mismo para todos
violeta, mayo 08
1 comentario:
Violeta, esto es bueno, es un blues con sonido de saxo en los silencios.
Siento el aliento de Nueva york exhalado por sus miles de alcantarillas como un suspiro, cansado de ser el escenario, el decorado de tantos sueños.
Tengo que ir a Nueva York, quiero ir, pero iría sólo por ponerle imágenes a estos versos.
Me ha encantado, Violeta, Te linkeo para no perderte.
Besos.
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