miércoles, 26 de diciembre de 2007

a veces me siento anciana en mis veintitantos

tanto que los ojos jóvenes que me observan
no pueden seguirme el ritmo
y se quedan
ahogados
ante los susurros de mi voz inventada

es como si los años arrastraran el viento muerto y destemplado
por cada piel suave en la que deslizo
mis manos arrugadas por la pena
y me vuelvo a quedar vacía
sola y vacía
en un espacio que ya no me pertenece

a veces me siento anciana
y los niños se asustan
cuando les bordo un te quiero
en la comisura de los labios

y ya no sé si son los años
o mis manos
largas y gastadas
las que siguen arrancándome de cuajo
sensaciones
y la oportunidad
de volver a sentirme estrella y universo
en unos ojos que
hoy
son los suyos


violeta,dic-07

1 comentario:

elnaveiras dijo...

no hablemos de años, no hablemos