Yo me enamoro
me enamoro de los ojos que me silban
que todo es más sencillo si se cuenta
me enamoro de quien sabe descubrirme
detrás del personaje
y de quien busca mi piel para sacudirme
las costras
y las mangas rotas
de escarbar en el fondo de peceras sin fondo
\te vienes como el mar que se viene\
me enamoro tantas veces
y de tantas personas
por cada cosa insustituible que me aportan
dos segundos
un chiste
el gemido de aquella noche
una conversación sobre flores o el suicidio
o el poema aquel de
o la canción esa que decía
me enamoro de quien me hace sentir más yo
y si me encuentro a gusto entre unas muñecas
decoradas de libélulas
que se me cuelan dentro
en un surco de primavera
ahora que ya es invierno
me enamoro
de quien se esfuerza por respetarme
de quien quiere
seguir creciendo conmigo
de quien entiende cuándo necesito quedarme
a solas
con lo que encuentro
de los que saben que nunca dejaremos de aprender
y desconocernos
me enamoro de quien es capaz de alejarse
para poder reconocerse a sí mismo
y de las mentes valientes
que se plantean sus errores y saben
que volverán a repetirlos
también de los que perdonan
de los que tienen las ideas claras
pero saben que existen las mareas
de los que me sonríen por la calle sin conocerme
porque quizá sean la nota de color
que me pinte de rojo brillante el día
de los que saben que la felicidad plena no existe
pero se levantan cada mañana
como si fuesen a alcanzarla
me enamoro de los que no me juzgan
de los que me piensan diferente
de los que me quieren como soy
de los que simplemente me escuchan
de los que hacen favores sin considerarlos favores
de los que no se acuerdan del sonido de mis pasos desafortunados
de los que saben llamarme hipócrita
cuando es necesario
de los que me dicen te quiero
con el te quiero en la mano
de los que se atreven a saltar barreras
y a construirlas
para ir superándose
me enamoro de mujeres
me enamoro de hombres
y les pondría sus nombres a mis hijos
y pasaría noches en vela
me enamoro de actitudes
de piruetas de circo ante mis labios
me enamoro de los que me sorprenden
pero por sinceros
y no por esperpénticos
me enamoro de un chocolate menta
de un domingo con sus cañas
de un cine con mi madre
de un viaje improvisado
de un paseo pisando hojas de otoño
de una despedida
de un beso que queda pendiente
de un poema que escribiste
de un dejar pasar el tiempo sin obligaciones
de un saber asumirlas cuando tocan
de una tarde a tu lado
y tú contándome lo de tu trabajo
y tus problemas de insomnio
o hablando de cuando seamos mayores
me enamoro de una cena con mis amigas de siempre
me enamoro de ti
que sé cuando te vas y cuándo te vienes
me enamoro de mí
por fin
me enamoro de mí
y de los que me abrazan con su vida
y de los que quieren acariciarme por dentro
violeta, nov 07
(Gracias a Isa por el último verso)
6 comentarios:
Jo, sí... con dos segundos te tienen ya.
No sufras, bella, yo, creo que lo dije en un poema, no sé cómo no estamos enamorados todos unos de los otros.
Es verdad, ahora mismo yo me acabo de enamorar de tí, así que fíjate! Pero lo más bonito es que tú lo estés de ti misma.
Un beso, muñeca
maravillosa
sí, sin más
Por fin te enamoras de ti. Como los demás.
es tan bueno
lo que escribes
(me refiero en calidad)
que no sé
que decirte violet.
vaya un abrazo con beso, bravo.
no te conozco pero creo k me e enamorado...qué lindo lo que has escrito...lo he leído y no he podido evitar escribirte...
precioso, de verdad
unbeso
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