
Gotelé
te cedo mi casa
para que me bailen tus muñecas
mi casa
para tus ojos
/sus pestañeos/
sus paredes para tu ombligo licuado
y más tarde
mi casa
para que sea azotea en tu pelo lacio
y en el recibidor plantes tus manos
y en la sala una penumbra llamada instante
y ahora
que me habitas con tus brumas
/como el gotelé/
en la habitación una fugaz manera de quedarte
mi casa
para tus pies descalzos
y tus dedos llenos
de anillos de cobre
y nanas pasadas por agua en el quemador eléctrico
en el desván lleno de pelusas de tu sombra
que se levanta
insomne
porque no puede volver a matarme
y entonces
mi casa para
una jornada donde el único espíritu
que queda
es tu mandíbula derecha
absorbida por mi boca
tu lengua fría limpiándome el rodapié
y ya
tú eres mi casa
violeta, octubre 07
7 comentarios:
pues fijate, yo soy más de pintura lisa...
pues no os riáis (que os como a cachos) pero a mí el gotelé siempre me ha parecido una cosa muy poética, muy de almas pegadas, hortera en su decoración, vale, pero poética en su esencia (aunque eso de "esencia" también sea una gotelada)
Gotelet is supersexy!
Gotelet is supersexy!
Gotelet is supersexy!
marta ha comido ajo...
;)
yo soy más de platos de cuchara
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