sábado, 27 de enero de 2007


Sábado de Otros

La mañana
disimula su madrugada
despertándose a las once
de sí misma
-hora de sábado-

y busca
entre los pliegues de la cama
la excusa
para seguir deambulando
por otra dimensión
en la que no haya que hacer
la limpieza general
del fin de semana
o el recorrido absurdo por el descanso necesario...

Pero estira el brazo
la mañana
y encuentra un espacio vacío
que huele a quien algunos días estuvo a su lado.
Y se siente naufragar
en los tenues rayos de sol
que se cuelan indiscretos por las aberturas de la persiana...

Se abraza a sí misma, decide quererse y empapa sus labios
con el silencio de la no-prisa.
Pero tiene los pies fríos
y en el costado le duele la espina ...

Así que se sumerge en el espacio vacío de big- bangs
y abriga sus ganas llenas
de intentos de intentar imposibles intenciones
en busca de un paisaje agradable
en el que dejar caer su pensamiento de corta vacación.

Pero aparece
fugaz
doliente
abrasador
el gesto de placer de quien ahora falta.

Y vuelve a estirar el brazo en el deseo vano
de encontrar algo más que una sombra
en el hueco vacío del sofá atardecido del sábado de salón ...

Y entonces decide morirse transmutada en noche
cerrando los ojos a las invitaciones ajenas
y al alba mortecina que ya sabe agria.
Y dormita el pijama, las sábanas de franela
y la despedida de lo que ya pesa en el reposo
que nunca le sirvió de nada ...
Si sigue buscando en esos ojos
el canto de una nana
el cuento antes de dormir
la noche acompañada ...


Violeta.

(Ene- 07)

(Fotografía: Pequeños Amaneceres, en http:// occhiscuri.blogspot.com/)

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