sábado, 11 de marzo de 2017

.junco.



tú te vas moviendo y yo soy el barco que persigue tu rastro de camaleón y de trapecio
y sé que a seiscientos kilómetros al norte
ya no hay luna que se parezca a tus ojos
o que refleje algo parecido al mismo cielo que tú manejas
sigo dando vueltas en una madeja complicada
de vida y de humo
y me aferro a eso que transmites
como un junco que a mí me parece fuerte
que a mí me sirve de tronco centenario
y me quedo ahí
con toda la lava
convirtiéndose en lluvia
en mi espalda
y llegando a mis tobillos en forma de ceniza
dejando que mis flores broten entre los dedos de tus manos
como si fuesen selvas vírgenes enteras
.tengo todos los años que nunca pensé
que permitieran
hacer de mis tardes relámpagos.
más allá del miedo
está la conquista de uno mismo
por eso no quiero
dejarme la esperanza
en cuerpos ajenos que quizá algún día
se conviertan en escarcha
.cuidar mis recuerdos es cimentar mi futuro.
pero a la velocidad de la luz
te sigues haciendo presente
y ya no cabe más negación, más silencio
por eso seguiré amando mis pétalos
y compondré con ellos esta imagen
que te conoces como si mi rostro no hubiese cambiado
en todos los lustros que llevamos bailando juntos
quiero que el abrazo sea eterno
que la palabra te traiga en el viento
voy a abandonarme a tu recién llegada
como parte
del descanso que merezco


violeta.marzo2017

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