éramos más felices
cuando nuestros cuerpos eran estambre
cuando a pesar de las ruinas
no importaban las ruinas
cuando nuestros cuerpos eran estambre
cuando a pesar de las ruinas
no importaban las ruinas
/qué locura de silencio,
de mujeres que explotan en mis sienes/
de mujeres que explotan en mis sienes/
siendo jóvenes pregonábamos
nuestras cinturas por malasaña
las bocas hoy me dicen
que es absurda la utopía
cuando la realidad ya es
imposible
nuestras cinturas por malasaña
las bocas hoy me dicen
que es absurda la utopía
cuando la realidad ya es
imposible
robaron en el estanco
y en la tienda de alimentación de la
esquina
y todos salimos a comprobar
qué espacio de nuestra vida
seguía intacto
y en la tienda de alimentación de la
esquina
y todos salimos a comprobar
qué espacio de nuestra vida
seguía intacto
qué ser a partir de ahora
qué sombra tomar
de cuál desprenderse
qué sombra tomar
de cuál desprenderse
/qué sensación de inexactitud
y de flores disecadas/
y de flores disecadas/
tuvimos las uñas clavadas
justo en la espalda del enemigo
y aún así seguimos corriendo
descalzos
por la orilla del planeta
más lejano a este desierto
justo en la espalda del enemigo
y aún así seguimos corriendo
descalzos
por la orilla del planeta
más lejano a este desierto
quisieron desabrocharnos el latido
dejar al descubierto la plaza arrasada
que todos escondemos entre las costillas
dejar al descubierto la plaza arrasada
que todos escondemos entre las costillas
entraron en el Café aquel antiguo
y desaparecieron las palabras y las mesas de mármol
y todos corrimos a comprobar
que nuestros futuros seguían oliendo a brisa
nadie se quejó
cuando el mar llegó avasallando
sólo cruzamos las piernas
para no dejar escapar la escarcha
violeta.marzo.2015
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