martes, 21 de enero de 2014
.todas las vidas.
he vivido en un millón de casas
y a todas las llamé hogares
durante un tiempo volví al lecho en el que luché contra el miedo a la oscuridad
y el pánico a que alguien olvidara darme las buenas noches
me he reconocido en unos cuantos espejos privados
donde quién se habrá observado descubriéndose mentiras
y abandonando su imagen superponiéndola a la mía propia
.allí
un vestigio de lo que he sido en cada azulejo.
he entrado a mil casas por mil puertas distintas
protegiéndome del frío
huyendo de la intemperie
recobrando la intimidad que la ciudad a veces roba
y siempre sabía que aquel era mi espacio
aunque durase un mes, diez años
siempre pisaba el suelo descalza en un deseo de palpar el camino de los otros
.habitantes fantasmas pasados o futuros de aquellas paredes.
esa otra gente que también ha respirado al chapotear la lluvia
en esas claraboyas
he pasado madrugadas de insomnio mirando el mismo techo iluminado de preguntas
he amado a personas en cenas inolvidables
he vencido enfermedades mentales
he aprendido lecciones de supervivencia
he leído libros en la calma de sus estancias
igual que alguien ahora lo hace a su manera
encogiendo las rodillas sobre el sofá en el que yo lo hice hace años
he imaginado planes en la confianza del olor conocido
y he convertido todos esos escondites
recovecos llenos de lo que me define:
papeles escritos con versos
ropa que ya nunca me pongo
figuritas de adorno inservibles
fotos de mis padres y su belleza perenne
en una sola palabra: de lo que soy
en mi paso por varios planetas
en mi aventura por varias vidas
pero cuando cierro la penúltima puerta
siempre me aseguro de que dejo algo de mí en ese corazón
en ese corazón compartido por tantos
que también se preocuparán por dejar cuando marchen
algo de su sombra
para que todos sigamos latiendo en ese micro universo
de estrellas domésticas
[a todas mis casas, mis hogares. Y mis vidas]
violeta.barcelona,enero2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario