martes, 25 de junio de 2013

 
/Los días de cada día/

creo que hoy es lunes
y Madrid aparece
tras los cristales tintados de Atocha
como un nudo de serpientes con raíles

el tiempo quiere ser verano
pero no lo consigue
porque ahora las calles
deberían escupir la lava de siempre
y sólo hay una brisa de tarde -noche
que no acaba por difuminar los colores en forma de espejismo

así que nada importa
y todo es lo mismo

así que aquí estoy
recorriendo con cautela
cinco años de caricias
y tratando de recuperar
la respiración tejida en aquellos encuentros
como si no hubiéramos dejado atrás
barrios arrasados
o unicornios inertes

y mañana será martes
otro como ninguno
y habrá que levantarse
para asumir bajadas de sueldo
veinticuatro horas
en el intento de no pestañear más de lo imprescindible
de no equivocarse en la palabra
o en la lágrima excesiva

y esperar llegar al viernes
en una estación de tren
o en una playa
o en una sala de espera
sin notar flaquear las piernas
sin pensar que ha llegado el invierno
y aún llevamos puesta la piel quemada

mirar al resto de los que te observan
y
saber
que todos hemos logrado sobrevivir
- quizá con belleza-
a nuestros propios escombros
 
 
 violeta. junio 2013

1 comentario:

Hilando alto dijo...

Violeta, es hermoso es triste.