jueves, 13 de diciembre de 2012



.la estatua y la observadora.

tocar las aristas de la escultura
acariciar la textura rugosa
como si aquella mujer
de verdad existiera

como si pudiese parir
lágrimas
como si aquella boca sin diamantes

no sólo hablara silencio
y su pelo lacio y oscuro
fuera algo más que
madera pulida

detrás de esos jirones de tela
hay un paso que permanece
sujeto a la quietud
de quien observa

/otra mujer de pelo corto y rubio
de ojos claros y pupilas inquietas
se ve reflejada
en aquellos brazos suspendidos
en aquella respiración imaginada

y se siente tan desnuda
.ella.
que ahora camina la cintura
estrecha
y llena de matices
de esa otra imagen femenina
que quizá tenga hijos
que quizá hable en sueños

que tal vez espere
que
además
alguien se atreva a hablarle/

violeta.dic2012


1 comentario:

mujerconsombreronegro* dijo...

cada punto y a parte...

va sumando ansiedad.

cuánta melancolía en invierno...