a veces no tengo guerra en la que apoyarme, soy nada más que la vencida
en dar siempre el último paso. me acomodo a las mañanas, paseo al perro.
me creo a veces más lista o que la insuficiencia podría ser mi término.
y me justifico del enorme gigante que es la pereza.
la vida tiene un precio que se llama desprenderse.
violeta. nov 2011
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