miércoles, 30 de marzo de 2011


banalidades, penurias, alivios.     amor.

quiero siempre fines de semana que sean para siempre, barbacoas, verbenas
todo el tiempo y la nada rondándome aquí las sientes
aire lleno de ti para poder chapotear en una piscina de olas acústicas
                                                           /es decir, tus ojos/
pasear las tiendas y comprarme tops milimétricos, medias de rejilla
y otras
lunas minifalderas que acabarán perdidas en el armario
o en la mano del tercer pobre empezando por la izquierda
programas de televisión llenos de basura para olvidarme de vez en cuando
de las vidas ahogadas de basura que veo todos los días:
prostituir a tu hija, gastarte 500 euros en droga en una semana,
                                   /llorar mientras me lo estás contando/

que                  alguien                        me                  practique
el boca a boca
porque en este mundo es mejor taparse los ojos, los oídos, la nariz
por si llega esa visión idílica a la que es mejor no acostumbrarse

mirar el horizonte desde este parque cualquiera
y decidir que el cotidiano es la última barca del paseo en barca
sentarse en el próximo límite del universo y dejar los pies colgando
para que rocen un par de estrellas contaminadas de emociones

quiero que me contéis qué se siente cuando los niños patalean en mitad del sueño

en este presente al que no le da miedo el futuro
.
historias de personas que saben que nunca saldrán adelante
/arrepentirse de haber querido ser los únicos, los primeros/

la lluvia
la lluvia
que
no
son
lágrimas
ni barro mezclado con rotos de espejos
sólo tu saliva bañando comisuras
haciendo crecer palabras bellas en mi gesto
.
de vez en cuando pensar sin consecuencias, sin aspavientos
de vez en cuando
la banalidad
el reposo
.
dos brazos donde se enreda mi tarde de domingo
.
ese alivio de no estar contando ahora mismo la vida que ella me cuenta

ese alivio


violeta. Marzo -11


1 comentario:

Tesa Medina dijo...

Un texto muy bello, mucho, y también terrible, donde se mezcla como en la vida la basura, la desesperanza, el deseo y el amor.

Después de leerlo me vinieron a la memoria unos versos de Lorca...

...Pero me iré al primer paisaje

... donde toda superficie es evitada,
para entender que lo que busco tendrá su blanco de alegría
cuando yo vuele mezclado con el amor y las arenas...

Un beso, Violeta