lunes, 14 de diciembre de 2009
son amores distintos ...
Ayer volvió mi amiga a comer en casa. Un día voy a tener que confesarle que grabo en mi mente como si fuese un radiocassete cada historia que me cuenta, mientras se toma su té pakistaní, humeante, en la taza que le sirvo, que es de algún regalo de la Nocilla o el Mistol o algo.
Aún retumba en mi cabeza la historia del argentino al que encandiló con un tomate. Para que luego se diga que el amor no es algo sencillo y natural. Al final, al argentino se lo tragó la tierra; bueno, más bien es que mi amiga le amenazó con denunciarle a la policía si no dejaba de llamarla tres veces al día, con la misma frase repetitiva: "te necesito", "linda, quiero verte". Mi amiga me decía: " a ver, si yo entiendo mi sexappeal, pero hija, me escama un poco tanta devoción, y sin conocerme apenas".
Bueno, es que tú eres muy de quererte. Le decía yo.
Total, que el argentino ha pasado a mejor vida. Metafóricamente, espero.
Ahora está medio enamorada de un guía espiritual que conoció en una tienda esotérica del centro de Madrid a la que fue a comprar almizcle, y salió con el almizcle (15 euros), un collar de cuentas que podía habérselo hecho yo pero que a ella le costó 22 pempins porque "iba a protegerle de los malos augurios" (...) y bueno, con una invitación al Tibet para practicar meditación y no se qué. Yo le pregunté que cómo iba a financiar el viaje al Tibet y dónde iba a vivir allí. Ella dio por supuesto que era con "todos los gastos pagados", tipo viaje con pulserita al Caribe. Yo la dejé flotar en su incosnciencia, incapaz de buscar una pizca de cordura que la hiciera entrar en razón en ese proceloso mar de tantras y amor cuasi religioso.
A la vez dice que está enamorada de otro tipo, porque el guía espiritual mucho sexo tántrico pero que eso a la larga...pues nada, "te deja igual, con todo el picorcito", dicho textualmente por ella. Este otro chico se llama Estoy Mateo. La tía se partía de risa explicándome el nombre. Dice que es un yanki que conoció en un viaje reciente a Almería, el yanki vive ya allí, ha dejado su Yankilandia natal por la buena vida. Me cuenta mi amiga que cuando el tipo se presentó en vez de decir "soy Mateo", dijo "estoy Mateo" golpeándose enérgicamente el pecho con la mano derecha y con una enorme sonrisa de satisfacción por su amplio conocimiento del idioma patrio. Esto que tienen de confundir el "ser" y el "estar". Con lo distintos que son. Uf. Pero vamos, que mi amiga decidió no explicarle la diferencia y seguir tronchada de risa cada vez que el tipo decía "estar en Mateo". Y a partir de entonces es Estoy de nombre y Mateo de apellido, o de segundo nombre. Me extraña esta elección de mi amiga, ella que es un poco hippie y tal, no sé.. le pregunto si el Estoy es "yanki de los de libro", y me dice que sí, de los de MacDonalds y estas cosas. Yo sigo viéndola más con el esotérico y con el almizcle, pero entiendo que el sexo tántrico da para lo que da. Aunque no quiero pensar en cómo puede ser con el yanki, con el Roland Macdonald incluido en el trío...
Al final conocí a los dos personajes, porque mi amiga quería decidirse por uno y quería saber mi opinión.
Chica..yo es que ya sabes que soy poco drástica en decisiones.. Intenté escabullirme.
Pero nada, al día siguiente estábamos en la tienda esotérica para conocer al primer personaje en discordia. Me tendió la mano ceremoniosamente y yo sólo pude fijarme en su pelo largo, oxigenado y zarrapastroso, como de quitar el requemao de las cacerolas. En aquel lugar olía a todo tipo de inciensos, sonaba de fondo una música creo que con intenciones relajantes, pero que me provocó un escalofrío de terror por todo el cuerpo. Al margen del pelo rubio...yo creo que el tipo era gay, pero bueno, no quise precipitarme y además pues ...como para comentárselo a mi amiga, que miraba embobada a su amante-guía espiritual, mientras éste movía sus manos huesudas llenas de anillos con piedrolos, cada uno con un significado distinto.
Qué te ha parecido. Me preguntó ilusionadísima al salir.
Bien... este... se os ve muy compenetrados.
Absolutamente. Sonrió.
Al cabo de dos fines de semana conocí al yanki, al Estoy, que vino a ver a mi amiga a Madrid.
Quedé con ellos en una plaza del Centro y los vi acercarse haciéndose arrumacos. La verdad es que la imagen me impactó. Ella tan menuda, con un pantalón vaporoso, y él enorme, vestido como de rapero con una camiseta de baloncesto siete tallas más grande que la suya (o sea, imaginaros) el pelo a lo afro y una gorra como "dejada caer" sobre la masa impenetrable de su cabellera.
Nada más verme me chocó la mano rollo "Hey, man!!" y yo es que en ese dialecto no estoy muy puesta, y acabé por darle una palmadita en su hombro desnudo, bastante peludo, por cierto. Ella le miraba también atontolinada, cogiéndole con cariño su michelín de la tripa. "Hola.. Estoy, digo.." No sé, a mí me superaba esa situación.
De verdad que me dan un juego tremendo estas amistades, pero ... ¿compensa tanto estrés emocional...?
Una semana más tarde mi amiga me citó para que le diera mi opinión. Me dejó una semana para pensar mi veredicto porque, según ella, entendía que era una decisión muy difícil y que me iba a costar dada "la calidad humana " de los dos. Yo me sentí como un médico que tiene que explicar un diagnóstico a un paciente (salvando las distancias of course).
No dormí en esa semana. El esotérico y Estoy se me aparecían en sueños cambiados sus roles, Estoy de esotérico rapero y el esotérico con la gorra sobre su pelo ese amarillento...
Pues mira, mujer, no vas a decidir basándote en mis opiniones, no? con el mal gusto que tengo yo...
Sabes lo que me importas y quiero que participes en la decisión más importante de mi vida. Algún día uno de ellos será el padre de mis hijos.
Tragué saliva, que cayó esófago abajo como un trozo de cemento armado.
Solo te puedo decir que son amores distintos, amiga. Voy al baño ...
Y me levanté de la mesa del local donde estábamos sentadas. Tras ir al baño, que no fue más que una estrategia para poder seguir respirando, conseguí despistarla y salí del bar sin que ella se diera cuenta. No sé por qué lo hice, pero me sentí terriblemente agobiada y no sabía cómo salir de aquella encerrona.
Han pasado dos días, y unos 25 mensajes, y unas 10 llamadas de mi amiga.
Ahora mismo estoy escribiéndole el mensaje al móvil con la excusa más rocambolesca y absurda que se me ha ocurrido, pero he pensado que, ya total, esto no puede acabar de una manera estándar.
"Amiga del alma, siento mi huida de hace dos días. Llevo una temporada fatal, desde que conocí a tus dos amores. No me extraña que dudes. Estoy profundamente enamorada de los dos, no puedo ayudarte en tu decisión, seguro que lo entiendes. Tú sigue tu vida, yo voy a necesitar un tiempo para recuperarme. Sé que lo vas a entender, porque eres una tía increíble, una persona íntegra con un karma (pensé que era fundamental incluir este término en esta circunstancia) acojonante, yeah (va por ti, Estoy!). Siento mucho todo. Y no te preocupes, que estoy bien. Eres una afortunada con dos hombres así a tu lado.
Sé que cuando la vuelva a ver voy a tener que seguir un poco con el numerito este, pero creo que con el tiempo se acabará olvidando.
Acaba de sonar la alarma de mensaje de mi móvil. Voy a leerlo:
"Querida amiga. No te preocupes en absoluto. Decirte que yo ya había notado todo lo que me cuentas, y que te entiendo a la perfección. Ahora sabes la dificultad de mi decisión, pero debo entregarme sólo a uno de ellos. Tú tranquila, sé que estas cosas necesitan su tiempo. Podemos hacer una cosa, si quieres, puedes quedarte con el que yo finalmente ..digamos, """rechace""". Espero saber pronto de ti."
Pues mira, ya puestos ... prefiero el Estoy, que para conocer a su familia habrá que marcarse un viaje a las tierras yankis. Y casa gratis, por lo menos, tendría. Con las ganas que tengo.
No hay mal que por bien no venga.
Hey, man.
violeta, dic-09.
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4 comentarios:
BUENÍSIMO!!!! muuuuy divertido!! :)
Tremendo!!! Person!
Cuando la vea se lo chivo....
Jajajajajaja, oye, me encanta tu faceta poética, pero con ésto me he tronchao..
un beso!
Creo que estos cuentos te salen redondos, y es que, nena, tienes unas amigas que no tienen nada que envidiar a las musas.
Prefiero el Yanki también, pues al esotérico me lo imagino como un cruce de un chulo piscina oxigenado y un místico con pelotillas en el ombligo, vamos que no me pone nada.
Muchos besos, me has hecho reír.
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