martes, 22 de mayo de 2007


La parte más humana de mí misma


...las cosas


llegan


van y desembocan


como la saliva que despistas en mi oido



Pero de pronto tú estás muy guapo travestido de roce

y te queda tan bien la vista del nordeste ...

que a las mariposas les apetece volverse orugas

y resguardarse calladitas en el pliegue de tu poema


e incubar allí amaneceres

prodigios llamados tus manos


lupas para leerte en estéreo

para susurrarme a grito pelado


La carencia

anima las ganas insoportables

de ir en busca de un sitio embasado al vacío

donde dejarse reposar sin preocuparse

de cuándo se tocará suelo en forma de estruendo


pero luego están las tardes de tormenta voraces

y los paraguas que no sirven para nada

y el reírse de las llamadas perdidas

y de los intentos de que todo sea siempre sorprendente


y no hace falta nada más

que un partido de fútbol

y decidirse por el equipo perdedor


y hasta eso se convierte en motivo suficiente

bastante

el único


pensar que los tropezones siempre son en la misma piedra

para todos


pero que seguimos siendo tan absolutamente ciertos

aun malviviendo

de nuestras pequeñas grandezas

y en nuestras miserias tan humanas


a mí

eso

-tú

vosotros-

me reconcilia


con la parte que más odio de mí misma



Violeta, mayo 07

3 comentarios:

Gloria dijo...

Tus poemas están llenos de palabras. Me explico: más que versos yo siento que vas desgranando palabra a palabra y a veces no da tiempo a asimilarlas todas... tus poemas están llenos de palabra.

Anónimo dijo...

tia, a veces me pones los pelos de punta

además, me imagino tu vos

"y hay veces que los paraguas no sirven pa ná"
ay!
mua

d dijo...

gracias, boca
justo hoy me estaba reconciliando con la parte que más odio de mí mismo
además he perdido el paraguas
y he decidido salir y empaparme de mis miserias,
sobretodo de la más grande y churretosa: querer repetir siempre y si se repite que siempre sea más más más más más
aunque el estruendo sea cada vez mayor cuando llegamos al suelo con el traje destrozado de antronauta,
el olor a tabaco,
los besos recolectados,
el consejo evidente de las ojeras,
las gotas de lluvia que no dejan de caer de los ojos,
la mariposez malherida,
la oruguez perdida,
el futuro inexistente,
las ganas de no tener ya nunca más ganas de enamorarse,
asignaturas pendientes,
heridas,
ver, sí, por qué no, un partido fútbol en el que gana por goleada el "todavía no"
y si puede ser acompañado de "todavías sí", por favor, que no está el horno para tanto bollo negativo
y bueno, votar a izquierda unida irreflexivamente porqie no queda otra